Jueves 3 de diciembre de 2015
LOS CABALLOS DE DIOS
(Les chevaux de Dieu)(v.o.s.e.)
Dirección: Nabil Ayouch.
Países: Marruecos, Francia y Bélgica.
Año: 2012.
Duración: 115 min.
Género: Drama.
Reparto: Abdelhakim Rachid, Abdelilah Rachid, Hamza Souidek, Ahmed El Idrissi El Amrani.
Guion: Jamal Belhami.
Producción: Nabil Ayouch, Pierre-Ange le Pogam, Eric van Beuren, Patrick Quinet.
Música: Malvina Meinier.
Fotografía: Hichame Alaouie.
Montaje: Damien Keyeux.
Distribuidora: Wanda Visión.
Estreno en España: 3 Julio 2015.
2012: Festival de Valladolid - Seminci: Espiga de Oro mejor película
2012: Festival de Cannes: Sección oficial a concurso (sección "Un Certain Regard")
SINOPSIS
Yachine tiene diez años y vive con su familia en Sidi Moumen, un poblado de chabolas de Casablanca. Su madre, Yemma, hace lo que puede por sacar adelante a la familia. Su padre se encuentra en un estado depresivo y de sus tres hermanos uno está en el ejército, otro es prácticamente autista y el tercero, que tiene trece años y se llama Hamid, es el cabecilla del barrio y el protector de Yachine. Cuando Hamid es encarcelado, Yachine se ocupa de varios trabajillos que le ayudan a escapar del marasmo provocado por la violencia, la miseria y la drogadicción que la rodean. Cuando Hamid sale de la cárcel se ha convertido en un islamista radical y convence a Yachine y a sus amigos para que se unan a sus ‘hermanos’. El líder espiritual del grupo, el imán Abou Zoubeir, se encarga de dirigir el prolongado entrenamiento físico y mental de los muchachos, antes de anunciarles que han sido elegidos para convertirse en mártires. Esta película es una interpretación libre de los atentados terroristas que tuvieron lugar el 16 de mayo de 2003 en Casablanca.
LA CRÍTICA
He aquí un film pequeño pero bien rodado. La historia de como unos chicos de barrio se convirtieron en terroristas islamistas.
Por desgracia un film de rabiosa actualidad
El instinto de conservación nos empuja a huir. Un caballo que se ve amenazado corre. Tan sencillo. Intentar detenerlo mediante el castigo no consigue más que el efecto contrario. Los expertos sostienen que el dolor produce adrenalina y ésta, indefectiblemente, alienta al precipicio.
'Los caballos de Dios', de Nabil Ayouch, es básicamente eso: la descripción pautada de un viaje desaforado al abismo. Y los caballos somos nosotros. Premiada hace tres años en la Seminci de Valladolid, la película llega ahora a la cartelera por azares de la distribución y se diría que el tiempo no ha hecho más que darle la razón. Téngase en cuenta que entre tanto el director ha tenido tiempo para producir otra cinta, 'Much loved', presentada en Cannes; una película censurada en Marruecos por atreverse a tratar el tema de la prostitución en el mundo islámico. Digamos que Ayouch siembra huracanes a su paso.
'Los caballos de Dios' cuenta, según la novela de Mahi Binebine, la aventura equinoccial de tres chavales con residencia en un poblado de chabolas en Casablanca. Su viaje se resume en una línea recta y oscura: desde la más absoluta miseria a la más brutal de las desolaciones. De otro modo: carne de cañón para el islamismo radical. La explosión simultánea de cinco bombas el 16 de mayo de 2003 es el punto de llegada de un relato tan febril, real, perfecto y doloroso como, en efecto, desbocado.
Decía Chejov que un perro hambriento sólo tiene fe en la carne. Los caballos huyen, los perros muerden. Probablemente, no haya más. La intención de Ayouch es simplemente arrancar a la realidad un gramo de dolorosa certeza. Y a ello se empeña con una pasión iluminada. Dice que antes de rodar un sólo plano pasó dos año y medio estudiando sobre el terreno el argumento de su película. Le interesa, insiste, la mirada del sociólogo.
Es cierto que, por momentos, el feo vicio del melodrama, del subrayado innecesario, resta capacidad de convicción a una película que, en realidad, se imagina a sí misma como una sonora bomba. El 'yihadismo' no es tanto una excepción, una consecuencia sucia de la ideología, la religión, la fe o el simple fanatismo, como el punto de llegada de unas vidas condenadas a la miseria. Eso es lo que nos quiere explicar 'Los caballos de Dios' con su mirada de antropólogo materialista.
Digamos que la película se mantiene alerta y pretende en todo momento evitar tanto los rigores de la tesis doctoral como las exigencias más evidentes del folletín para mentes concienciadas. No siempre lo consigue, pero en cualquier caso el resultado es un violento ejercicio de cine con los ojos abiertos. Eso y, ya se ha dicho, completamente desbocado. Cine, llegado el caso, imprescindible.
PRÓXIMA PROYECCIÓN: 10 de diciembre de 2015
LA FAMILIA BELIER de Eric Lartigau
Todos los miembros de la familia Bélier son sordomudos, excepto Paula, de 16 años. Ella hace de intérprete para sus padres, especialmente en lo que respecta al funcionamiento de la granja familiar. Un día, alentada por su profesor de música, que ha descubierto su talento para el canto, decide prepararse para la audición del Coro de Radio France, pero se trata de una elección que la obligará a distanciarse de su familia.
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