Jueves 14 de enero de 2016
A CAMBIO DE NADA
Dirección
y guion: Daniel Guzmán.
Año:2015.
Duración: 93 min.
Interpretación: Miguel Herrán, Antonio Bachiller, Antonia
Guzmán, Felipe García Vélez, Luis Tosar, María Miguel, Miguel
Rellán.
Fotografía:
Josu Inchaustegui
Productora:
El Niño Producciones / La Competencia / La Mirada Oblicua /
Ulula Films
Distribuidora: Warner Bros. Pictures International
España.
Estreno
en España: 8
Mayo 2015.
2015: Festival de Málaga: Biznaga de Oro (mejor
película, dirección, actor de reparto y premio de la crítica)
2015: Premios Goya: 6 nominaciones incluyendo
mejor película
2015: Premios Feroz: 4 Nominaciones. Incluyendo
mejor película drama y director
SINOPSIS
Darío, un chico de
dieciséis años, disfruta de la vida junto a Luismi, su vecino y amigo del alma.
Mantienen una amistad incondicional, se conocen desde que tienen uso de razón y
juntos han descubierto todo lo que saben de la vida. Darío sufre la separación
de sus padres y se escapa de casa, huyendo de su infierno familiar. Comienza a
trabajar en el taller de Caralimpia, un viejo delincuente con envoltura de
triunfador, que le enseña el oficio y los beneficios de la vida. Darío conoce a
Antonia, una anciana que recoge muebles abandonados con su motocarrro y junto a
ella descubre otra forma de ver la vida. Luismi, Caralimpia y Antonia se
convierten en su nueva familia en un verano que les cambiará la vida.
Como el pájaro de Borges que vuela hacia atrás porque no le
importa adónde va sino dónde estuvo, Daniel Guzmán sorprende con una película
con el aspecto de un nido del revés. 'A cambio de nada', así se llama este
deslumbrante prodigio, presenta el aspecto, la textura y, si se quiere, hasta
el olor (y dolor) de la autobiografía. Pero no de una cualquiera.
No se trata de
regresar al pasado para componer con él una especie de ceremonia heroica de la
impostura: lo que fuimos y lo que hemos llegado a ser. Tampoco la idea es
construir un relato nostálgico de la última infancia y primera juventud. Al
revés, como el ave de arriba, lo que importa es la descripción pautada, triste,
divertida y agria de la primera duda; una duda que permanece inmutable como testigo de lo que somos. Y así
desde el instante siempre confuso de su aparición. Allí estuvimos y ahí, nos
pongamos como nos pongamos, nos quedamos. Sin nostalgias, sin la ridícula
ceremonia de la falsa emoción.
La película cuenta la
historia de un chaval, Darío, castigado por la calle. Algo de él recuerda al
Ricetto de 'Muchachos de la calle' ("...más que alguien que va a hacer la
comunión, parecía uno de los remeros del Tíber", escribe Pasolini
divertido y desolado a la vez). Su existencia discurre en equilibrio inestable
enredada en un complejo sistema de lealtades. Allí están Luismi, su amigo y
vecino; 'Caralimpia', el dueño del taller y la viva imagen del 'superhéroe' de
barrio, y Antonia, una anciana castigada por el olvido. Y frente a este bastión
que se diría inexpugnable de fidelidades, se levanta amenazante lo otro, lo
duro, lo real, el paisaje turbio del extrarradio de cualquier ciudad.
Digamos que la
película no aspira a más que intentar medir el hueco entre lo uno y lo otro,
entre la realidad y el deseo. La duda, decíamos, que toda decisión lleva
consigo. Se trata de fotografiar el instante preciso en el que la vacilación en
el salto conduce necesariamente al vacío. Y a ello se aplica, sin rubor y sin
engolados lirismos (para eso estamos nosotros), un director empeñado en
retratarse, puesto que habla de él, con total honestidad.
De este modo, la cinta
navega entre el dolor y la euforia con la misma facilidad con la que alterna
los registros de la comedia y el drama. Decía Chaplin, y lo hacía también en su
autobiografía, que "para reírte de verdad tienes que ser capaz de agarrar
el dolor y jugar con él". Y, en efecto, es en este terreno entre la tragedia
y lo absurdo donde Daniel Guzmán acierta a componer su nido. Del revés.
PRÓXIMA
PROYECCIÓN: 21 de enero de 2016
Narra la relación entre el célebre astrofísico
Stephen Hawking y su primera mujer, Jane, desde que ambos se conocieron siendo
estudiantes en la
Universidad de Cambridge a principios de los 60 y a lo largo
de 25 años, especialmente en su lucha juntos contra la enfermedad degenerativa
que postró al famoso científico en una silla de ruedas.
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