jueves 17 de marzo de 2016
EL CLUB
Director: Pablo Larraín
País: Chile
Año: 2015
Género: Drama
Duración: 98 min.
Interpretación: Roberto Farias, Antonia Zegers, Alfredo Castro, Alejandro Goic, Alejandro Sieveking, Jaime Vadell, Marcelo Alonso, Gonzalo Valenzuela, Diego Muñoz, Catalina Pulido, Francisco Reyes, José Soza
Guión: Guillermo Calderón, Daniel Villalobos, Pablo Larraín
Música: Carlos Cabezas
Fotografía: Sergio Armstrong
Productora: Fabula
2015: Festival de Berlín: Gran Premio del Jurado
2015: Festival de San Sebastián: Sección oficial competitiva ("Horizontes Latinos")
2015: Globos de Oro: Nominada a Mejor película de habla no inglesa
2015: Festival de Mar del Plata: Mejor guión y actor (Castro, Farías, Vadell, Goic)
2015: 4 Premios Fénix: Mejor película, director, guión y actor (Alfredo Castro)
SINOPSIS
Cuatro hombres conviven en una retirada casa de un pueblo costero, bajo la mirada de una cuidadora. Los cuatro hombres son curas y están ahí para purgar sus pecados. La rutina y tranquilidad del lugar se rompe cuando llega un atormentado quinto sacerdote y los huéspedes reviven el pasado que creían haber dejado atrás.
LA CRÍTICA
Una película tan osada y valiente como honesta y relevante. Una idea fantástica que se convierte en un guion fascinante, soportado por unos sólidos actores que están bajo la astuta mano de un realizador harto interesante.
La opacidad de la Iglesia queda expuesta en “El club”, una imprescindible apuesta cinematográfica dirigida por Pablo Larraín. Lo mejor del cine chileno (y del mundo).
Una película que habla por sí sola con las imágenes y la justa música narrativa. Una producción nada pretenciosa, más bien al contrario, aparentemente limitada en recursos pero basta en capacidades. Actores sobresalientes cargan con personajes duros, oscuros, harto complicados de interpretar y más aun de definir sin caer en los tópicos. Un minimalismo óptimo y un ritmo inteligente aportarán presión a la obra de forma gradual hasta que todo cobre un sentido tan evidente que dejará boquiabiertos a los más escépticos. El desenfoque, el desteñido, el apagado de la imagen, se torna en un arma tan potente e inesperada como la más sencillas de las piedras que puedan ser lanzadas con un hombre diestro en la honda; un rústico ariete de madera que rompe con la ansiada belleza de la pulcra estética.
“El club” hiere en instantes lo que se presenta como lo más cotidiano del mundo: Unos hombres, camino de ancianos, que madrugan, comen y pasean juntos, hasta que la sutileza da paso a un impactante contenido pues la casa donde se alojan estos hombres un destierro. Poco hay que imaginar para darse cuenta que el pasado de estos señores es harto oscuro y, por si quedara alguna duda, un fabuloso personaje interpretado por Roberto Farías (Sandokan), meterá el dedo en la llaga hasta desencadenar violentamente el detonante que nos llevará a descubrir qué hay tras la aparente cotidianidad de “El club”.
Y a partir de ahí, en los primeros minutos, nos encontramos con una apasionante guion lleno de fantásticas conversaciones sobre el bien, el mal, Dios, la iglesia y la forma de resolver (o no) sus problemas. Un comienzo álgido que golpea como una maza, saca inmediatamente del ensimismamiento de los tonos azulados, oscuros, con los que se presenta este “El club”, para crear una intensidad tan férrea como mirada del personaje (Marcelo Alonso) que viene a esclarecer tan escandaloso suceso; un quinto hombre en discordia dispuesto a todo para determinar y valorar la magnitud de los pecados de los habitantes de la casa, incluido tal detonante. Aparece la clave policiaca, que aporta un fascinante proceso de investigación a la vez que el impredecible conflicto en marcha (este ido Sandokan) se tambalea ante todos los ojos. No hay trampa, sólo determinación y honestidad con el bagaje de cada protagonista.
Las mentiras, secretos, diálogos razonados a favor de perversidades o no, estarán sostenidos con absoluta organicidad por parte de los intérpretes gracias a su detallada actuación y composición del personaje. Así, con sonrisas, tonos, gestos, miradas y demás recursos, lograrán crear auténticos seguidores de la Fe católica, haciendo que la obra se torne toda vía más dura.
PROÓXIMA PROYECCIÓN: 31 de marzo de 2016
TRUMAN de Cesc Gay
Julián (Ricardo Darín) recibe la visita inesperada de su amigo Tomás (Javier Cámara), que vive en Canadá. Los dos amigos junto a Truman, su perro fiel, compartirán a lo largo de cuatro intensos días momentos emotivos y sorprendentes, provocados por la difícil situación que está atravesando Julián.
masmaderacineclub@gmail.com
lunes, 14 de marzo de 2016
Cine club "Más Madera": programación jueves 17 de marzo
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