Jueves 22 de septiembre de 2016 21:00h
MANDARINAS
(Mandariinid)(v.o.s.e.)
Director y Guión: : Zaza Urushadze
Países: Estonia, Georgia
Año: 2013
Duración: 87 min.
Reparto: Lembit Ulfsak, Giorgi Nakashidze, Misha Meskhi, Elmo Nüganen, Raivo Trass
Música: Niaz Diasamidze
Fotografía: Rein Kotov
Género: Drama, Bélico
Productora: Allfilm, Georgian Film
Distribuidora: Karma Films
2014: Premios Oscar: Nominada a Mejor película de habla no inglesa
2014: Globos de Oro: Nominada a Mejor película de habla no inglesa
2014: Satellite Awards: Mejor película de habla no inglesa
2015: Premios Gaudí: Mejor película europea
SINOPSIS
En 1990, estalla la guerra en una provincia georgiana que busca la independencia. Ivo, un estonio, decide quedarse, a diferencia del resto de sus compatriotas, para ayudar a su amigo Margus con la cosecha de mandarinas. Al comenzar el conflicto, dos soldados resultan heridos delante de su casa, e Ivo se ve obligado a cuidar de ellos.
LA CRÍTICA
Es una película abierta e inteligentemente pacifista, que propone un perfecto nudo argumental, una sinfonía de conciliación, con apenas un cuarteto de cuerda.
Hay tanta tensión como distensión, hay tanta furia como razón, y hay tanta sencillez como profundidad y tanto hígado como poesía inesperada. Casi redonda, como su propio título sugiere.
Desde el derrumbamiento de la URSS, el avispero de las antiguas repúblicas soviéticas no ha dejado de legar conflictos territoriales, a menudo basados en las luchas étnicas y de religión, aunque con fuertes inclinaciones económicas y estratégicas, que no pocas veces han degenerado en guerras abiertas.
A una de ellas, la llamada guerra civil georgiana, surgida a principios de los años noventa en las regiones secesionistas de Osetia del Sur y Abjasia, y que acabó afectando también a los estonios residentes en la zona, dedica el director georgiano Zaza Urushadze su película Mandarinas: una oda al humanismo, al entendimiento, al sentido común y a la razón por encima de los ideales y, por supuesto, de la violencia, con más virtudes en el apartado de las pretensiones morales y de paz que en el puramente cinematográfico, a pesar de haber competido al Oscar a la mejor película de habla no inglesa.
Con la casa de un agricultor estonio como metonimia de toda una región, como microcosmos que en realidad revela un macrocosmos difícil de resolver, la película es una pequeña obra de cámara con apenas un escenario, un hogar y sus aledaños más cercanos, en el que un estonio y dos soldados heridos de bandos enemigos, un georgiano y un checheno, van a experimentar la llamada del compañerismo más allá de la cerrazón mientras la violencia les rodea: “Nadie mata a nadie bajo mi techo a no ser que yo lo diga”.
Una película rica en matices que en su tramo final condensa una preciosa historia de autoexploración y reconciliación. Mandariinid no omite la guerra: la plasma en otros niveles. Y el registro por el que aboga el film está en el compromiso, pero también en un halo de melancolía lírica que eleva la película a la categoría de grandiosa tragedia clásica. O, siguiendo la poderosa imagen de la mandarina, podríamos decir que el film es un fruto en apariencia dulce, con regusto ácido en su interior y con piel áspera a la par que delicada. Vale la pena saborearla: estamos sin duda ante una de las películas del año.
PRÓXIMA PROYECCIÓN: 29 de septiembre de 2016
EL OLIVO de Icíar Bollaín
Alma tiene 20 años y trabaja en una granja de pollos en un pueblo del interior de Castellón. Su abuelo, que para extraña sorpresa de su familia dejó de hablar hace años, es la persona que más le importa en este mundo. Ahora que ha decidido dejar de comer también, Alma se obsesiona con que lo único que puede hacer “volver” a su abuelo a su estado natural es recuperar el olivo milenario que la familia vendió contra su voluntad hace 12 años…
http://facebook.com/cineclub.masmadera
lunes, 19 de septiembre de 2016
CINE CLUB "MÁS MADERA": programación jueves 22 de septiembre
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